Con el objetivo de gestionar correctamente los recursos hídricos disponibles, el proyecto pretende ayudar a los viticultores de la comarca del Priorat a optimizar el riego de sus viñas, no solo en lo que a cantidad de agua empleada se refiere, sino también identificando los momentos más adecuados, en función de las condiciones climáticas locales.
Para ello, en los últimos meses se han instalado 11 estaciones meteorológicas por toda la comarca que registran regularmente diversas variables meteorológicas, y con las que se espera conseguir una de las mayores redes climáticas de una zona vitícola de Europa. A partir de los datos obtenidos, combinados con análisis de suelo y el seguimiento fisiológico de las plantas que se realiza semanalmente, se podrán realizar recomendaciones de riego, según variedad y tipo de suelo, así como valorar la calidad de la uva y del vino resultante.